Román Chalbaud Ser o no ser homenajeado

“La oposición repite una mentira mil veces, lo que están haciendo en Venezuela es atroz, quieren destruir e invadir y están dispuestos a todo y nosotros tenemos que defendernos. La cultura juega un papel muy importante, tenemos que hacer una campaña contra esas mentiras. Aquí no existe ninguna dictadura, Maduro es un hombre democrático que ganó las elecciones y hay que esperar la fecha para volver a votar, eso nadie lo está negando”

Román Chalbaud

He allí la cuestión, la polémica acerca del reconocimiento concedido a Román Chalbaud ha levantado vuelo a través de las redes sociales, donde se cuestiona si el cineasta se merece un reconocimiento o siquiera merece el respeto por su dilatada trayectoria como uno de los realizadores más relevantes del cine nacional,  y todo debido a unas declaraciones emitidas por el director merideño el 21 de mayo en un programa de la televisión venezolana.

            En el mismo, Chalbaud expresó su apoyo irrestricto a la Asamblea Nacional Constituyente y afirmó, además, que la misma “ayudaría a crear un clima de paz e igualdad en el país” (sic). En un momento en que millones de venezolanos expresan de diferentes maneras su rechazo a la mencionada constituyente, mostrarse abiertamente favorable a la misma es poco más que desafortunado, ya que genera el rechazo inmediato de esos millones de connacionales que le adversan.

            El peor momento de la entrevista dominical fue cuando el director afirmó sin ningún tipo de pudor, que su obra había sido defenestrada en la IV República y que él mismo había sido perseguido y, en cierta forma, expulsado de la vida cultural del país. Cuando la realidad prueba, a través de su prolífica carrera, que no sólo fue el director cinematográfico venezolano más beneficiado por los financiamientos de FONCINE, desde el primer gobierno de Carlos Andrés Pérez, si no que le otorgaron múltiples reconocimientos y premios.

            Por eso el más reciente reconocimiento otorgado a su trayectoria como realizador, en el Festival de Cine más importante del país, es poco más que un detonante para hacer estallar la polémica. Y es que, desde mi punto de vista, lo que está en duda no es si él es merecedor o no de premios o reconocimientos, la cuestión es ¿este es el mejor momento para otorgarle el reconocimiento? Evidentemente, cualquier premio viene cargado de un costoso juicio político y arropa a los especialistas en el área cinematográfica, porque, gracias a sus declaraciones, Chalbaud trasciende las fronteras del arte y queda atrapado en la telaraña política.

            Pero ¿es realmente relevante la producción cinematográfica de Román Chalbaud? Sí, después de casi veinticinco producciones cinematográficas no hay lugar a dudas, el hecho de que el cineasta haya producido material fílmico durante más de siete décadas, retratando con su peculiar estilo la realidad de la sociedad urbana venezolana, ya es razón suficiente para tomarlo en cuenta cuando se estudia el devenir del cine nacional.

            Chalbaud tiene una manera muy particular de exponer a Venezuela en la gran pantalla, convirtiéndose en el mayor representante del cine de autor en el país, como se puede observar en un conjunto de filmes con una estructura muy propia, con un discurso interpretativo y representativo muy personal, pero a su vez completamente universal, como se transluce en la fauna divina que adorna sus filmes más representativos.

La Garza en El pez que fuma, la Danta en Sagrado y Obsceno y la Nigua en La Oveja Negra, un trío que sin maniqueísmo deconstruye el matriarcado en la sociedad venezolana, que en vez de acunar y arrullar la convivencia y la paz en su seno, aúpa la intimidación y amamanta el lado de la sociedad que anida la violencia y el malandraje, lo que las convierte en unas matriarcas desesperanzadas, desordenadas y corruptas, sin juicios de valor ni falsas moralejas ¿un retrato de la Venezuela pre-Chávez?

Esta visión subsiste en el cine de Chalbaud hasta El Caracazo, a partir de allí el realizador deja a un lado la independencia que rallaba en la irreverencia de sus anteriores producciones, donde mostraba de una manera propia e independiente su visión de una Venezuela underground y marginal, para convertirse en una especie de cineasta de la nueva realidad social.

Un cineasta de encargo que retrata la gesta heroica dictada por el gobierno de turno y que ensalza sin el más mínimo pudor el imaginario de una revolución fallida que se ahoga en una corrupción de estado. Lo que hace que este reconocimiento otorgado en la XIII Edición del Festival de Cine Venezolano de Mérida, lejos de ser celebrado, sea condenado por la mayoría de sus seguidores y colegas, quienes ya lo han colocado en el lado más oscuro de la historia de la cinematografía nacional.

Entonces cabe la pregunta ¿debe ser homenajeado Román Chalbaud?

 Carelia Rivas Pérez. Junio  2017

Filmografía de Román Chalbaud

Chávez: El comandante arañero y su secuela (sin estreno fijo)

La planta insolente (2016)

Días de poder (2011)

Zamora, tierra y hombres libres (2009)

El Caracazo (2005)

Pandemónium, la capital del infierno (1997)

El corazón de las tinieblas (1990)

Cuchillos de fuego (1990)

La oveja negra (1987)

Manon (1986)

Ratón de ferretería (1985)

Cangrejo II (1984)

La gata borracha (1983)

Cangrejo (1982)

Bodas de papel (1979)

El rebaño de los ángeles (1979)

Carmen, la que contaba 16 años (1978)

El pez que fuma (1977)

Sagrado y obsceno (1976)

La quema de Judas (1974)

Chévere o La victoria de Wellington (1971)

Cuentos para mayores (1963)

Caín adolescente (1959)

 

 

Anuncios

2 comentarios en “Román Chalbaud Ser o no ser homenajeado

  1. Meritoria la labor de un cineasta cuya filmografia es sumamente representativa de lo que somos y hemos sido como sociedad,sobre todo en su primera fase histórica, de la que lamentablemente pareciera olvidarse y contrario a ello es la que se acerca mas a los parámetros de calidad reconocidos por critica y publico, una época en la que era considerado el midas de nuestro cine, el pez que fuma,bodas de papel, carmen la que contaba 16 años, la gata borracha,manon, cuchillos de fuego,las excelentes oveja negra y pandemonium dan cuenta y registro de un país y ciudadanos inmersos en el gran melodrama social que les sirve de marco para desatar pasiones y exorcizar demonios, cuyos últimos trabajos, sesgados e ideologizados a juro por quien sustenta financiamiento y difusión mediática fallida(?) lamentablemente parecen inconexos con ese gran público que tanto le respaldó,…triste!

    Me gusta

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s